Christmas Horror’s Song


~Krampus Carol~
Silent Night, scary night
Thrashing, kick and curse, giving children fright
What fun it is to scare them with a Krampus song tonight!
Krampus spells, kids all yell, Krampus ruined your day
He’ll make your life a living hell, and eat a child filet

Estado: Soñolienta
Música que escucho: Eyes On Me (Yu Yamada)
Download: Videojuegos

¡Felices fiestas, mis queridos lectores cinéfilos! Espero que hayan pasado una navidad agradable sin necesidad de una visita de Krampus. Me cito a mi misma cuando digo: “Me gustó esta navidad porque no vino nadie“; lo dije ayer y mi hermana comentó que es frase digna de enviarse a “La gente anda diciendo“, realmente me resulta insoportable cuando tengo que compartir la cena con gente random.

¿Gustan mis cuernitos de reno?, adorable detalle de parte de Babure Toy Store. En esta tienda compré un Chupacabra (el vampirito mascota de VAMPS, diseñado por Hyde) de peluche para obsequiar a mi hermana, cuando abrí el paquete descubrí que junto a mi compra se encontraba este extra, ¡el vendedor es un amor! Este store ha sido el gran hallazgo del año, tiene la capacidad de importar en tiempo record, los mejores precios y una excelente atención.
¿Recibieron obsequios interesantes? Yo destaco un regalo en particular, mi hermana me compró algo que andaba deseando muchísimo, les presumo mi nendoroid de Harley Quinn Suicide Edition, ¡está súper preciosa! (♥)



Qué mejor para conmemorar estas fechas que iniciar una nueva entrega de recomendaciones peliculeras con una comedia de terror navideña, ¡explosiva combinación! La mañana del 25 disfruté de “Krampus“, producción del año 2015 dirigida por Michael Dougherty, basada en el lado oscuro del folclore alpino. El espíritu navideño lleno de fe y bendiciones se corrompe en un ambiente hostil desesperanzador, siendo el negativo sentimiento un ritual de invocación de siniestra criatura pagana: “Su nombre es Krampus. Él y sus ayudantes no vienen para dar, sino para quitar. Él es la sombra de San Nicolás“. Querrán mantener bien encendidas las llamas de sus chimeneas, intentando evitar la visita de los demonios. Querrán no recibir paquetes de parte de amigos secretos, porque descubrirán que esconden los juguetes más siniestros. Tenemos un film atrapante, hilarante (la escena introductoria es lo suficientemente loca como para lograr bien invitar al espectador a quedarse) y estéticamente fascinante. La ambientación y el diseño de los personajes sobrenaturales son factores que logran encantar poderosamente. Es una verdadera lástima que no aprovecharan la buena pinta lanzando merchandise; moriría por una figura de Krampus, la muñeca ángel y el payasito glotón. Durante años vi como la gente tenía su título navideño preferido y yo ninguno en especial (si pensaron que sería “The Nightmare Before Christmas” porque soy Burtoniana, debo confesar que me gusta pero no me maravilla), pero ahora puedo decir que este peliculón es mi estrellita navideña por excelencia.


Un granito de arena más para éxito de taquilla, el mes pasado vi en la pantalla grande “It“, producción de este año dirigida por Andrés Muschietti, basada en la novela de Stephen King. La historia transcurre en Derry, Maine, lugar donde cada 27 años aparece un payaso psicópata llamado Pennywise, quien aterra metamorfoseándose en los miedos más profundos de sus víctimas. Me gusta el terror desde la tierna infancia y allá hace tiempo había visto la miniserie (o conocida en ese entonces como “película” porque me llegó en una sola tirada) de los 90, poco recordaba así que tras ver el remake la descargué, para comparar. La mayoría de las personas tienden a odiar los remakes, en este caso en particular me sorprendió no haber leído crítica alguna diciendo que se quedaba con la vieja producción, tuvo muy buena aceptación tanto por parte de nuevos espectadores como de viejos espectadores, eso es todo un logro. Adoro a Tim Curry, creo que nadie podrá igualar jamás su versión del Dr. Frank-N-Furter; pero el Pennywise de Bill Skarsgård me parece muy superior, no solo por la renovación estilística sino también por la actuación más intensa, más expresiva, más creepy. Los cambios en el guión y en la visualización son destacables, Eso toma formas mucho más espeluznantes (como los incinerados, la mujer del cuadro y el leproso), las muertes son mejor expuestas (como que en la miniserie mucho no se quería mostrar) y los tintes humorísticos son un plato. El grupo de los “Losers”, los niños que deciden hacer frente a la amenaza de Penny, tiene una caracterización más interesante, más fresca, reacciones más poderosas y algunos diálogos cargados de humor negro que son oro puro, digamos que los niños de la miniserie son más “fríos” y tienen diálogos más “simples”. Espero con ansias la segunda parte, se estrenará en el 2019.


Debo dejar de ver películas de terror pensando que el actor del cuco de turno está bueno. Ok, no. Bill Skarsgård está para comerlo, y Cameron Monaghan también. Conocí a Monaghan por su actuación en “Gotham”, donde brilla en el papel de Jerome Valeska (El Joker). Este chico tiene un talento especial para mutar de bebé con carita de ángel a demente con sonrisita creepy, un don que sabiamente al fin decidieron aprovechar para un film de terror. “Amityville: The Awakening” es una producción de este año dirigida por Franck Khalfoun, basada en la masacre de Amityville, una historia que ha sido explotada en numerosas cintas, y anteriormente ya había sido tratada en mi blog. Amityville es una localidad ubicada en Long Island (Nueva York), lugar donde allá por 1974 residió Ronald DeFeo, un hombre que se volvió mundialmente conocido por liquidar a todos los miembros de su familia y defenderse ante el tribunal afirmando que actuó poseído por un demonio. En el film de Khalfoun, una familia se muda a la casa del incidente y el hijo mayor que se encuentra en estado vegetativo se vuelve un blanco fácil para el demonio. Cameron Monaghan encarna al hijo poseído, así haciendo uso magistral de ese jueguito de “bipolaridad” que se le da tan bien. Esa sonrisita perversa suya es jodidamente sexy.


La siguiente es la historia de mi vida: coleccionista de muñecas, compra de una muñeca cara, estaremos algo cortos de dinero los próximos meses. Bueno, no, mi vida no tiene muñecas malditas aún. Así comienza la pesadilla de Mia y su esposo John en “Annabelle“, producción del año 2014 dirigida por John R. Leonetti que se basa en un caso trabajado por los Warren, los reconocidos investigadores de lo paranormal de Norteamérica. Tiempo atrás les recomendé muchísimo “The Conjuring”, en aquellas entregas esta muñeca hace algunas apariciones. Annabelle está inspirada en una historia que se juró real, en los 70 un par de enfermeras pidieron auxilio porque cayó en sus manos una muñeca maligna; supuestamente poseída por el fantasma de una niña llamada Annabelle Higgins, en principio la acogieron como si se tratara de una pequeña indefensa, pero con el tiempo pasaron a sentirse aterradas. Los Worren aseguraron que no se trataba de una posesión fantasmal, sino un embrujo demoniaco. El episodio de las enfermeras está plasmado dentro del film, a partir de ahí se expande la narrativa contando las vivencias de otras víctimas creadas especialmente para la saga.


Annabelle es el punto mayor de atracción del Museo del Ocultismo de los Warren, que está abierto al público y ofrece visitas guiadas. Dato curioso para quien no lo sepa, la muñeca original tiene una pinta súper tierna, es una Raggedy Ann, creo que es interesante pensar algo tan lindo con aura asesina, en definitiva un excelente camuflaje de demonio. Claro que para las películas tenemos un diseño muy diferente, una apariencia perturbadora para provocar escalofríos, que no se presenta como desgaste por el transcurso del tiempo ni por el efecto de la posesión, la explicación es que el señor creador tenía un criterio estetico muy peculiar.

Película muy recomendable sin dudas, y su precuela “Annabelle: Creation“, producción de este año dirigida por David F. Sandberg, gratamente diré que la superó. Nos transporta dos décadas atrás en el tiempo, donde conocemos al creador de Annabelle y descubrimos cómo un trágico suceso de aquella época originó la invocación del un poderoso demonio. El fabricante de muñecas y su mujer acogen en su hogar a una monja y a un grupo de niñas procedentes de un orfanato clausurado, quienes pronto se convierten en el objetivo de un ser macabro. La ambientación es un factor que me parece fundamental, una casona en el medio de la nada hace que toda situación aterradora luzca más desesperante. Una habitación prohibida, un anfitrión parco con un oscuro secreto, una mujer misteriosa que no se deja ver, la imaginación juvenil se pone en marcha volviéndose parte del juego de un sádico diablo. En comparación con la primera parte, hay muchísimas más escenas de tensión, muy bien logradas. Otro punto a destacar es que el miedo de los personajes no se limita al objeto muñeca, el demonio toma diversas apariencias siniestras, eso da un dinamismo muy interesante.


Pasemos a la última recomendación del día, la cual sin lugar a dudas se llevó la coronita a la hora de infundirme pánico. “Darling” es una producción del año 2015 dirigida por Mickey Keating, galardonada en el Fantastic Fest de Texas. Nos muestra a una mujer que está conociendo su nueva residencia, una vieja y misteriosa mansión en Manhattan que tiene reputación de tener un pasado oscuro. Esta premisa puede sonar cliché, sin embargo cuando la vean se sorprenderán, la forma de capturar la imagen aflora sensaciones que escapan al terror más tradicional al que estamos acostumbrados. La cinta es en blanco y negro, con escenas lentas que cada tanto se rompen abruptamente por planos violentos. Muchas veces la lentitud en una cinta provoca el desgano del espectador, pero en este caso por el contrario se logra el aumento de la ansiedad (en ese sentido me recuerda mucho al film “I Am the Pretty Thing That Lives in The House”). El inicio es típico, pero el desarrollo de la trama se torna inesperado. Lauren Ashley Carter (la actriz protagonista) es demasiado talentosa y hermosa; me fascina porque es jodidamente expresiva y tiene una mirada penetrante que viola el alma.


Eso es todo por hoy. Los dejo con nuevo layout, para este edité mi fotografía preferida tomada en la Argentina Comic Con, luzco mi cosplay de Harley Quinn junto a un sensacional Pennywise [Click aquí para ver el anterior diseño]. ¡Por un año nuevo con muchas aventuras cosplayeras, Chin Chin!


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2 respuestas a Christmas Horror’s Song

  1. Vanna dijo:

    Hey you, clownfucker. Que linda la muñequita de Harley <3 Veo que otra vez hiciste un layout narcisista xD Te quedo bien =)

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