A Song for Masamune


~Samurai~
You relight my fire
A flame of passion burns inside my mind
You can take me higher
I dream of you and you will catch my fantasy

Estado: Soñolienta
Música que escucho: Mr. Sandman (The Chordettes)
Download: Into the Dark (cap2x8)

Bienvenidos, queridos otakus. Volvamos a las recomendaciones nacidas en tierras niponas, el día de hoy les traigo dos excelentes animes para que disfruten (si acaso aún no lo han hecho).
Los que me siguen hace tiempo, ya sabrán que tengo una fijación especial por las historias inspiradas en el periodo Sengoku (allá entre los años 1467-1568) y sus guerreros samurái. Hay series animadas, videojuegos de guerra y hasta dating sims. Varias figuras de la época habían sido representadas anteriormente de múltiples formas, bishounen, bishoujo, incluso hay un felino por ahí. Me encanta cómo los japoneses adoptan maneras tan peculiares de transmitir su bagaje cultural e histórico. Pero como nunca hay suficiente, este año nos sorprendieron con el estreno de “Oda Cinnamon Nobunaga”, una bizarreada de Una Megurogawa que nos presenta a varias figuras históricas reencarnadas en forma de… ¡canes!, y por ahí algún otro animalillo. Si, lo que faltaba, versiones perrunas de los más reconocidos samuráis. No sé si se estarán revolcando en sus tumbas o serán fantasmas orgullosos por volverse recordados de las formas más insólitas. Ah, no, verdad que reencarnaron como dogos. Es un anime divertidísimo, doce episodios graciosos, mononos y con datos interesantes. Todo un disparate, imaginen a un perrito adorable con la mentalidad de un tipo jodido, pensando la modernidad en una eterna comparación con los viejos tiempos e intentando acostumbrarse a ser una mascota, surgen situaciones y reflexiones muy locas. Me siento identificada con Ai, la intensa fangirl de Date Masamune, tiene una habitación ninja que guarda un montón de mercha de su husbando e intenta “evangelizar” a sus amigas para que jueguen otomes y vean dramas sobre el periodo Sengoku – casualmente, sin saberlo, la dueña de un bulldog que es nada más y nada menos que la reencarnación del verdadero Masamune. Al final de cada episodio, hay un pequeño segmento live action, con perros de carne y huesos, ¡tan lindos! Lo único que lamento es que sean solo doce episodios (me quedé con ganas de más, ojalá hagan otra temporada en el futuro) y que Matsunaga Whip Hisahide, el chihuahua metalero, solo aparezca en dos – su canción rulea.


También sabrán que amo “Puella Magi Madoka Magica”, el anime de chicas mágicas con vueltas de tuerca bastante macabras (que vi en el año 2011, cómo vuela el tiempo). Recientemente se estrenó un spin-off titulado “Magia Record”, protagonizado por personajes diferentes, aunque por momentos nos encontramos con viejas conocidas. Esta historia vio la luz por primera vez en formato videojuego de rol para móvil, pero extrañamente, el uso del juego fue limitado para unos pocos países (pese a contar con traducción en inglés). Así que solamente me he metido con el anime, que por ahora consta de trece episodios y nos deja un final demasiado abierto, supongo que le harán segunda temporada. La historia transcurre en Kamihama, una enigmática ciudad que atrae a montones de chicas mágicas, a través de sueños que prometen la salvación. Todas las magical girls arrepentidas de su destino como tales, cansadas de enfrentar la muerte día a día, llegan para liberarse de la desesperación. La protagonista es Iroha Tamaki, joven cuya memoria ha sido alterada al asumir el rol de chica mágica. En la ciudad de Kamihama, las chicas se moverán investigando rumores, una serie de leyendas urbanas que parecen tener relación con las brujas a las que dan caza. Es interesante porque una gran historia enmarca varios microrelatos, el rumor que más me tocó fue el de la chica invisible, me sentí algo identificada. La ambientación es tan psicodélica y creepy como siempre, eso me fascina. Aunque personalmente, extrañé la presencia de Madoka y Homura.


Evgenia Medvedeva, patinadora artística rusa que muchos otakus conocimos por su fabulosa presentación de Sailor Moon, más recientemente se ha puesto en los zapatos de Homura. Ha conformado un dúo sobre hielo junto a Alina Zaguítova, su Madoka, para promocionar el videojuego. Les dejo el precioso video.

Tiempo sin comentar algo sobre mi afición al patinaje, aprovecho para presumirles mis más recientes adquisiciones de “Yuri!!! on Ice”. La navidad pasada, Proxyworld obsequió generosas rebajas en merchandise de lo más variado, en la lista se encontraba una figura que quería hace tiempo, el Yuri Plisetsky de la línea G.E.M. En Mercado libre conseguí el nendoroid a muy bien precio, también. Y en Wonder Collection compré unas mini figuras collab con Sanrio, Yurio viene junto a Kitty.




La semana pasada, Gastovic colgó en la red un nuevo video de sus vitrinas y me agarró un ataque de emoción al descubrir que había mercha de "Sengoku Basara" en stock. Nunca fue una obra popular de este lado del mundo, así que no suele ser un hallazgo común. Geniales compras masamunescas, conseguí un strap y una figura que posee cierto parecido con los nendos.


Por último, les presumo un adorable minino samurái que compré en Babube. Esta figurilla pertenece a la colección "Ohonneko Mini Series: Blind Box", la pose y los colores del minino tocaron al azar. Le puse de nombre Milka Masamune, en honor a mi gato blanquinegro.

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4 Responses to A Song for Masamune

  1. Vanna dijo:

    Que random el anime de los perros. Imagínate que todos los países fueran tan fumados para representar a sus personajes históricos y próceres... por un momento me imaginé a Sarmiento en forma de perro. No fue nada dificil, la verdad XD Con esa cara de perro que tenía.

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