※ Winter Sonata ※


~Winter Love~
I give a kiss to your smiling face on the photo
My heart is still by your side, and I miss you
I love you, I want to see you, and my kiss sends down billions of snowflakes
Until the day when we come across each other again somewhere,
baby, is it okay if I always remember you and love you?
I will never forget you, the feeling of loving someone is too precious for me to forget
It doesn’t matter if I’m happy or hurt, I just feel alive when I’m in love

Estado: Creativa
Música que escucho: JAP (Abingdon Boys School)
Download: Kamisama Hajimemashita (cap12)

Tercer artículo dedicado al foro de rol Endless Story. Un nuevo episodio ha comenzado, Rosa congelada: http://s4.zetaboards.com/Endless_Story_2/topic/9793622/1/ (Si quieren leer todos los post visiten esa dirección. Como ya mencioné antes, hago una selección para el blog). Es un gusto tener a Suan como compañera de juego, algunas de sus respuestas en este capítulo lograron emocionarme. La charla madre-hija nos está quedado demasiado cute ♥!
Buscando imágenes random me encontré con esta lindura, me recordaron a nuestros personajes: Masamune, Masako y Engel~ ¡Masamune con moe-look!

Masamune no podía retener a Engel, pero pensó que quizás su hija si…
(Ida a la casa aledaña, en busca de quien escapó de la casona.)


Mientras se dirigían a la casa vecina, por un momento pensó en la posibilidad de que la pequeña fuera rechazada por su madre, y no quería que esta pasara por lo mismo que había pasado él. Recordó la noche en la que Engel apareció en su mansión, allá en Rusia, con la intención de cancelar el compromiso. Las palabras que lo habían herido profundamente en aquel entonces resonaron en su cabeza: No te amo. Maldita frase cortante pronunciada por los labios de su tesoro y obsesión.
Al ingresar al terreno de junto, apreció unas rosas preciosas. Las rosas le provocaban nostalgia, aquella flor era un símbolo de su eterno amor. Y en ese momento su mente no fue invadida por tristes recuerdos, sino por uno que llenaba su corazón de felicidad. Memorias de un verano en Inglaterra que habían vivido juntos, en aquel entonces Engel tenía unos once años. Él había perdido un papel que anhelaba en la versión cinematográfica de su libro favorito, se sentía abatido. Nunca antes había perdido un papel, y sólo Engel había podido entonces animarlo. Estaba sentado en una banca de un gran parque, cabizbajo. De pronto sintió una cálida mano acariciar sus cabellos y orejas de gato. Engel, quien se había enterado del porqué de su decaimiento, estaba sentada a su lado, había aparecido para consolarlo. La niña extendió su mano, obsequiándole una hermosa rosa de rojo apasionado. El papel que había perdido pasó a segundo plano, ya no era importante, porque entonces comprendió que su papel estelar en la vida era lo más maravilloso: ser el futuro esposo de aquella damita encantadora.
La mente de Masamune volvió al presente. Él y su hija ahora se encontraban frente a la puerta de Engel. Golpeó en espera de una respuesta…

Angel sí aceptó la visita de la pequeña, aunque con descontento…


-Yo…-, Se aclaró la voz. -…Puedo recibirla un rato…-, Miró a la menor. –Entra, en un segundo te alcanzo, deseo hablar un poquito con tu padre.-, Le revolvió sus cabellos sonriéndole, buscando no dejar salir nada de lo que realmente sentía. La casa era bien iluminada así que seguro no le causaba miedo a la menor como había notado que tenia por la sombría casa que adquirió el otro. Emparejó la puerta, saliendo a dar unos pasos hacia donde estaba el mayor, para alejarlo del umbral esperando que la menor no escuchara, pero igual manteniendo distancia.

-¿Por qué le ha dicho?, Le dije que no deseo nada con usted, No deseo ni siquiera tenerlo cerca ¿Por qué insiste en meterse en mi vida?, La cuidare por ahora… Pero sólo porque no veo un buen ambiente para ella entre todo ese movimiento, aunque eso no significa nada.-


Su rosa una vez más mostraba las espinas. Aquellas palabras que demostraban completo desprecio por su persona, aquel tono de disgusto, realmente lo irritaban. Sintió el deseo de sellar los labios de su prometida con los suyos, callar aquella boca, meter su lengua en aquel territorio que reconocía como prohibido… pero se contuvo y escuchó cada palabra de esta, con paciencia. Luego respondió, en un tono leve para que la niña no escuchara.

-Es cruel de tu parte pretender que Masako viva sin tener contacto contigo. Ella preguntaba por ti frecuentemente, demostrando gran interés por conocerte. Y yo me encargué de mantenerte presente en su vida, contándole historias sobre ti. Te necesita… te necesitamos. Te amo, y ahora que te encontré no quiero volver a perderte, ¿por qué no entiendes eso?…


-¿Amor?-, Le miró con odio o tal vez desilucion, el sentimiento era tan cercano entre sí. -¿Le sigue diciendo amor a violar a alguien?-, Mordió su labio para no sentir que una de sus lagrimas deseaba correrse de sus ojos.

Respiró hondo. -Le hubiera dicho que su madre murió, y se hubiera dedicado a buscarle una en lugar de buscarme a mí, le recuerdo que no soy esa niña que conoció en el pasado.-, Se sentía mal con todo ello, le provocaba mareo, en realidad nunca quiso recordar nada de ese pasado que enterró, y por ello mismo sus orejas fueron recreadas, para así sellar todo sin problemas, pero, volvía de nuevo.

Dio un paso hacia atrás apoyándose en el umbral. -Le están llamando, vaya a encargarse de su mudanza, cuidaré…-, No deseaba decirle “su hija”, ni “nuestra hija”, simplemente de ninguna de las dos formas podía decirle. -Cuando haya terminado puede venir por ella.-


-Te amo y tu cuerpo me pertenece, nunca lo olvides. Estás atada a mí de por vida, nuestro compromiso es inquebrantable. ¿Buscar a alguien más?, estoy cansado de escuchar eso, he recibido ese consejo de familiares y conocidos miles de veces… Nadie puede ocupar tu lugar, no quiero olvidarte, no puedo olvidarte.-; después de poner esos puntos en claro comenzó a alejarse, sin esperar una respuesta.


Le oía pero a la vez no lo hacía, y es que no le gustaba que deseara atarlo, seguro que sólo era por orgullo, no podía creer que lo amaba de verdad, no debía de creerlo, el no necesitaba a nadie.

Además siendo como era sería difícil que alguien realmente lo amara, así que sólo debía de dejarlo, debía de apartarse, pero, ahora cómo hacerlo con la niña que sabía la verdad, no podía sólo explicarle su existencia, nunca le diría que fue un error, un accidente producto de algo tan vil que hizo su padre, respiró hondo para calmarse, y cuando ya lo estuvo entró a la casa.

-¿Deseas algo de beber?-, Le preguntó. -Etto… Tu padre me dijo que te habló de mí…-, Encendió la televisión buscando un programa de caricatura o algo adecuado para la menor. -¿Entonces sabes quién soy?-


-Sí, eres mi mami. Papá dijo que fuiste reclutada por el General Invierno para salvar al planeta de las fuerzas del mal, y por eso tuviste que abandonarnos. ¡Eres mi heroína! Ahora que terminaste tu misión podrás vivir con nosotros, ¿verdad?
La niña se sentó en un sillón y comenzó a revolver su morral. –Toma, para ti-; dijo extendiendo hacía Engel unos obsequitos: Un dibujo de un gato negro y un colgante con un violín miniatura. -¿Te gusta mi dibujo?, papá dice que heredé tu talento y seré una gran pintora cuando crezca. Y el colgante lo elegí yo, porque papá dijo que cuando eras pequeña te gustaba mucho este instrumento, ¿me enseñarás a tocarlo algún día?-; dijo acelerada por la emoción.


Se sentó enfrente de ella tras servirle jugo, lo dejó en la mesita de estar para que lo tomara con cuidado, y escuchó cual fue la excusa de ese hombre, aunque no espero que le dijera esa, era demasiado, sólo dio una media sonrisa sin saber que decir realmente.

¿Vivir con ellos?, No, eso no pasaría, no deseaba estar en una casa con el otro, miró el dibujo de ese gato oscuro, le gustó, y era hermoso, pero le hizo tener un flash de su pasado. Estaba en el jardín de su antigua casa sentada bajo la sombra de un árbol, y en su regazo descansaba una cabeza oscura donde resaltaban dos orejas felinas, las cuales estaba acariciando. No deseaba saber quién era, por lo cual agitaba sus pensamientos, pero, era difícil ignorar la verdad.

-Es hermoso, me gustan los felinos.-, Sonrió con sinceridad, y se levantó para buscar un marco de los que almacenaba para resguardar el dibujo, y encontró uno adecuado al tamaño. Luego tendría que buscar un lugar donde colgarlo.- Si tu padre te trae de nuevo puedo enseñarte, aunque seguro que él preferirá que te enseñe un profesional.-, Y eso sería más adecuado al final de cuentas, si se encariñaba con la menor sería todo más difícil. -Así me podrás dar una sorpresa.-


La expresión alegre de la pequeña de pronto cambió por una de angustia. Permaneció mirando fijamente a Engel en silencio por un minuto, y finalmente preguntó sobre aquello que le molestaba. –Tus orejas de panda son como las mías. Ahora que lo pienso, papá dijo que las orejitas desaparecen cuando te enamoras… ¿eso significa que no amas a mi papá?-; cuestionó de pronto, abrazando fuertemente al señor ardilla, con una expresión que denotaba que estaba a punto de llorar.


-Sí, son similares, es posible que las hayas heredado de mi.-, Emitió, aunque no había duda de que así fue, no podía decir que lo pensó al primer momento que las vio porque… había muchas lagunas del nacimiento de la menor, y de todo el proceso de su embarazo, de hecho no podía recordar aún nada de eso.

Oyó esa pregunta, y es que no podía contestarle, pero, no deseaba verla llorar. -Tú eres un precioso recuerdo que le dejé a tu papá.-, Una de sus orejas se movió en reacción a sus pensamientos. -Pero… Bueno, como no podía estar con ustedes mis orejitas volvieron.- Emitió, aunque no era ninguna mentira, sólo una pequeña distorsión de lo que era la verdad. -¿Recuerdas lo que te dijo tu papá de mi?, es por ello que era necesario que ellas volvieran a estar en mi, de esa forma nadie sabría de ustedes, y no podrían causarles daño…-, Esperaba que eso sirviera para calmarla.


Se sintió querida y aliviada por aquella respuesta. Admiraba demasiado a su madre, quien había hecho tanto por proteger a su familia y al resto del mundo. Esperaba algún día llegar a ser tan genial como ella.
-¡Ya entiendo!, eres fantástica, mami. Nunca más volveré a tener miedo, porque estoy segura de que ante cualquier peligro aparecerías para protegerme, ¡eres mi heroína!, ¡y también la de papá!


La pequeña era demasiado linda, y en el fondo, aunque no deseara aceptarlo, se sentía orgulloso por haber tenido una pequeña tan dulce, aunque trataba de alejar esos sentimientos que se formaban por la menor, no debía de encariñarse se recordaba, pero, era tan difícil no hacerlo cuando la menor era tan preciosa, en ella podía ver el amor que esa persona le tenía.
La cuidado muy bien. Pensó, Veía que había sido un buen padre, y si no fuera por aquellos sentimientos que le guardaba por la falta que cometió, diría que era un excelente hombre para amar, aunque no pasaría, bajo ningún tipo de concepto volvería a ocurrir…

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4 respuestas a ※ Winter Sonata ※

  1. Suan dijo:

    La imagen es linda xD!!! Aunque por un momentos pensamos que deseaban mas bebos xD!!!! Eso si que seria una familia numerosa XD!!! Y algo que puede no pasar para el ritmo que lleva o quien sabe

    Sigo diciendo que es una trampa usa a la peque xD

  2. Pobre Masako, y Engel se debe sentir confuso, más aún al conocer a su hija :s

    P.D.: ¡Feliz año nuevo! 😀

  3. Bleiÿ dijo:

    Hola =D
    Que copado rol x)
    Tienes un premio en mi blog 😀
    http://bleiy-doll.blogspot.com.ar/2013/01/primeros-premios-del-2013.html
    Kisses °3°

  4. Aomeyasha dijo:

    ¡Hola Vene!
    Veo que el Rol te tiene atrapada, que bueno que disfrutes de éste y que tengas una buena compañera :). La verdad es que no sé mucho de ésto, hace unos años, me metí en uno, pero no le pude seguir el ritmo jajaja.

    Gracias por pasar por mi blog, ¡Saludos!

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