Tamagotchi’s Song


~Together Forever~
I’m your Tamagotchi
So happy that you love me, and we should be together forever and forever.
Cause, I’m your Tamagotchi, I need you to protect me.
I see you as my new Mom and Daddy
If you will feed me and nurse me I’m happy

Estado: Preocupada…
Música que escucho: Harajuku Iyahoi (Kyary Pamyu Pamyu)
Download: Nada…

Entre los chiches que más amé durante mi niñez, se encontraban las mascotitas virtuales, los populares “Tamagotchi” y sus derivados. El Tamagotchi fue creado en Japón por Aki Maita en el año 1996, bajo el sello de Bandai. También surgieron imitaciones, bajo firmas alternativas, que -imagino por una cuestión de precios- se encontraban más por estos lares. Vendían por todos lados, en jugueterías e incluso pequeños quioscos. En aquella época yo era una estudiante de primaria que siempre se daba el gustito de pasar por algún quisco a la entrada o salida de la escuela, para comprar coleccionables como figuritas, trading cards, golosinas con sorpresas, entre otras cosas. Fue entonces cuando comencé con el vicio del Dinkie Dino (RakuRaku Dinokun, su nombre original), aparatito electrónico con pantalla cuna de nuestro dinosaurio a cuidar. De un huevo nace nuestra mascota, el objetivo del juego es alimentarla, limpiarla, divertirla y vacunarla, para poder verla crecer. Cuando se me rompió uno por primera vez, agarré un destornillador, lo abrí, encontré lo que se había aflojado y pude repararlo, convirtiéndome así en reconocida doctora de mascotitas virtuales entre mis compañeros de clase (quienes me encargaban sus bichos rotos, algunos pude salvar).
Como habrán visto, en estos últimos tiempos me propuse recuperar varios juguetes que me hicieron feliz en el pasado. Y este, obviamente, no podía faltar. Busqué en Mercado Libre pretendiendo comprar el modelo que tuve en aquella época, sin embargo ciertos bichines modernos me terminaron llamando más la atención. En una de mis búsquedas me encontré con una gran coleccionista de mascotas virtuales, que estaba vendiendo algunas piezas de su repertorio. Fue mi oportunidad para obtener un Tamagotchi original, en mi niñez no pude tener uno. La chica tenía en venta versiones de años diversos, podía hacer “un viaje en el tiempo” comprando un Tamagotchi de los años 90, pero terminé inclinándome por versiones más recientes, a todo color y con opciones más pitucas. En esencia la experiencia iba a ser la misma, pero con los preciosos retoques dados por la tecnología actual. Los Tamas de los últimos tiempos tienen gráficos más lindos, un montón de items, cambios de escenario y numerosas animaciones (que incluyen especiales para conmemorar festividades). Aunque no descarto la idea de comprar algún modelo viejito en el futuro.

Fue en el mes de marzo del 2017 cuando concreté la compra de mi primer Tamagotchi, la versión Melody m!x, que fue lanzada en julio del 2016 junto con la versión Spacy. Tiene veintisiete personajes básicos, esta versión se caracteriza por poseer en lista a Orchestrostrotchi y Melodytchi, dos criaturas amantes de la música (que dan nombre a la versión). Tenemos a los personajes puros y a las mezclas. Dos personajes puros se casan y forman familia, originándose así las mezclas. Cuando dos personajes se unen, nace una criatura que posee rasgos de ambos progenitores, al crecer esta también puede procrear y así seguir la línea familiar generaciones y generaciones. Nuestro personaje de turno puede visitar diversos lugares, habitados por diferentes criaturas. Existen diferentes items, los cuales se utilizan para interactuar con los otros. Cada criatura tiene sus items preferidos, que servirán a nuestra mascotita para la conquista. La pesadilla sobre el harem de Nazotchi es muy loca, jaja.
Los m!x pertenecen a la serie Tamagotchi Connection, cada Tamagotchi tiene implementado un sistema infrarrojo que le permite comunicarse con otros. Algunos lugares se pueden desbloquear solamente conectando dos aparatos. Así que unos meses después, la misma señorita me vendió otro m!x, esta vez la versión Spacy. Tiene veintisiete personajes básicos, difiriendo solamente en dos con la versión antes mencionada, Speplanetchi y Himespatchi, dos criaturas espaciales (que dan nombre a la versión). A partir de la conexión, se pueden desbloquear espacios y personajes de temática marítima y japonesa tradicional, como las bellísimas Shigurehimetchi o Kotohimetchi con sus respectivos reinos maravillosos.



Y esa, no fue mi última adquisición del universo Tamagotchi. Navegando por la red, un día me encontré con una foto de la conejita Lovelitchi, uno de mis personajes preferidos, adorablemente regordeta, como nunca la había visto antes. El sitio no aclaraba a qué versión pertenecía la imagen, así que acudí a mi maestra. Aquella vendedora que encontré en Mercado Libre se convirtió en amistad de Facebook, así que la tengo entre contactos para acosar con todas mis dudas sobre estos bebés. Ella me pasó el dato que andaba necesitando, me dijo que la imagen pertenecía al modelo Tamagotchi 4U+. Más, no solo eso, cuando decidió vender uno de los suyos se comunicó de inmediato conmigo, y así terminé consiguiendo un tercer Tamagotchi para mi colección. Esta versión fue lanzada al mercado en julio del 2015. En comparación con las versiones antes mencionadas, la forma de juego difiere bastante. El juego ya no se trata de mezclas, sino de evoluciones. Tenemos doce personajes en total. Pongamos como ejemplo a Lovelitchi, ella se origina en su estado más puro siempre, pero dependiendo de los cuidados puede cambiar su apariencia física, como cuando la sobrealimentamos y se vuelve redondita. Por otro lado, no tenemos los pueblos temáticos de los m!x, los lugares a visitar son muchísimos menos. Hay items para jugar, pero no para impresionar a otros. En la edad adulta nuestro personaje de turno puede casarse, mediante la asistencia de una casamentera, pero no va a derivar en una mezcla sino que se originará alguno de los personajes clásicos en forma pura, el cual podemos hacer cambiar de look a partir del modo de crianza. Hay muchas evoluciones encantadoras, como Mametchi en modo científico o Kuromametchi en modo idol-otaku, por mencionar algunos.


Les recomiendo el sitio web Mascotas virtuales de Baby Blue, podrán encontrar muchísima información sobre mascotas virtuales diversas, hay guías que resultan muy útiles.
Otros chiches que marcaron mi infancia fueron los “Polly Pocket” y sus simil, pequeñas construcciones con pequeños muñequitos. La idea original surgió en Inglaterra en el año 1983, de las cabezas de Chris Wigg y su hija Katie. En los 90, Mattel compró oficialmente los derechos. Conservo casi todos los playsets pocket con los que jugué en mi niñez: el circo, la casita rodante Polly Pocket (se escaparon los caballos, espero algún día poder recuperarlos por TPC), la casita Julieta Pocket, el castillo del océano con glitter, la tumba de la momia de Mighty Max y un par de parques de recreación – les dejo la recorrida en video.

Recientemente se lanzó la serie de preciosos coleccionables “My Little Fairy“, con estilo Polly Pocket, una producción Re-Ment (marca japonesa de juguetes miniatura) x Cosme (marca japonesa de cosméticos). Aún ahora, en la tienda Wonder Collection cuentan con stock. Hay seis modelos diferentes, compré dos que me encantaron especialmente: Star Eyeshadow y Merry-go-round Puff.


Pasando a nuevos amores, en Wonder Collection también compré mi primer artículo de marca “Tokidoki“, línea de juguetes y accesorios creada en el 2005 por el artista italiano Simone Legno, inspirada en el estilo “kawaii” japonés. Entre sus icónicos personajes se encuentran los bellísimos Mermicorno, compré el modelo Sirena~

Les presento a mis nuevas bebas “L.O.L Surprise” de la serie 2. Por suerte comenzaron a aparecer numerosas jugueterías con stock original a precios decentes, como la buen tienda Quinotoys. Lo esperable es que cada bolita cueste unos 400 o 500 pesos, pero por ahí hay mucha gente aprovechada vendiendo juguetes populares a precios desorbitados, llegué a ver a más de un loco vendiendo cada bolita a 1000 pesos y hasta más. Tuve muchísima suerte, porque me tocó la bonita Snow Angel, uno de los modelos que más estaba deseando~

Por último, les muestro una lindísima noviecita que encontré en un negocio chino de por ahí. Como podrán notar tiene una argolla para colgar, la enganché en la puerta de mi cuarto.

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6 respuestas a Tamagotchi’s Song

  1. Sakuya dijo:

    (。◕ ‿ ◕。)/ Holaaa!!!
    Yo nunca en la vida he tenido un tamagochi :c sufro por ello, pero de todas formas no creo que llegue a comprar tampoco si pudiera porque más encima aqui no venden XDDDDDDD por otra parte la novia esta preciosaaa me gusto su vestido 😀

    Espero puedas pasarte que estés bien!

    • Venecia Lamperouge dijo:

      No sé cómo andará tu país con el tema de las importaciones, pero en todo caso sería comprar directamente al exterior (mediante eBay, por ejemplo). En Argentina tenemos un montón de trabas aduaneras y por eso mucha gente no se anima, pero con paciencia y algo de investigación se puede. La otra alternativa es buscar a un vendedor de confianza de tu país y encargárselo.

      • Sakuya dijo:

        No sé si en mi país hay de este tipo de problemas ya que no he comprado nunca nada online :c
        algún día me atreveré a hacerlo y podré tener mi tamagochi 😀

  2. ¡OMG! Pero que recuerdos, jaja, me encantó tu publicación. De pequeña tuve un par de tamagochis, pero murieron y ni idea qué paso con los restos. Se ven super lindos los que tienes. Sobre los Polly Pocket, no conocía, primera vez que vez que los veo. Se ven tan bonitos, de niña si me hubieran regalado uno de esos, me desmayaba de la emoción, jaja. Las últimas muñequitas están bien lindas, me encantó completamente el Mermicorno. ( * Q * )
    ¡Espero que estés super bien! Que tengas un genial día. (^3^)
    Abrazos~.

    • Venecia Lamperouge dijo:

      A mi uno se me cayó en el inodoro (lo llevaba en el bolsillo y se soltó), jaja. Al segundo no sé que le pasó, no recuerdo.

  3. Como han evolucionado los tamagotchis en verdad, muy llamativos. Alguna vez yo también tuve mi propio tamagotchi, que recuerdos.

    Un abrazo

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